Comunidad de Opositores
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¿Medicamentos que facilitan la concentración?

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Pese a que toda la comunidad opositora es consciente de que el éxito en los exámenes depende en buena medida de una perfecta planificación, lo cierto es que, en la mayoría de las ocasiones, muchos son los opositores que dejan para última hora el estudio de los temas más complejos. Conseguir el éxito supondrá conocer y ajustar la relación entre la cantidad de conocimiento que memorizar y el total de tiempo disponible para ello.

Y en ese momento es en el que el opositor se da cuenta de que no hay tiempo, que tiene demasiada materia para el escaso tiempo que le queda. En estos casos lo más habitual es, primero, agobiarse –“No llego, no llego, voy a suspender”- y segundo, hacer una cafetera para 16 y sentarse durante varias noches a estudiar; bebidas estimulantes como el café, el mate o el té han sido, tradicionalmente, fieles compañeros de noches de estudio.

Sin embargo, no todo son infusiones. Entre los opositores, de forma más o menos abierta, siempre se ha hablado de algunos medicamentos para mantenerse despierto toda la noche. Jesús Pintor, bioquímico y profesor titular de Bioquímica en la Universidad Complutense de Madrid, explica que existen distintos complejos vitamínicos, como el Arcalión – derivado de la vitamina B1-, que ayudan a aumentar la resistencia y contrarresta la fatiga. “Existe desde hace mucho tiempo. La mayoría son complejos vitamínicos y te suben el tono general”, afirma sin penalizar su uso.

En numerosos foros y blogs que saltan en Internet al introducir “medicamentos para estudiar” son muchos los que solicitan consulta para saber qué deben tomar si tienen que preparar un examen, una oposición o una presentación, oral o escrita, en muy poco tiempo.

El experto recomienda que tenga unos usos alimenticios equilibrados, tener un descanso adecuado y un aporte calórico suficiente para afrontar esa época. Cuando llega la hora de responder sobre la conveniencia de tomar suplementos farmacológicos, el experto es de la opinión que “una alimentación bien planteada, que incluya alimentos de todos los grupos en la frecuencia recomendada, cubre todas las necesidades de energía y nutrientes”, y hace que no sea necesario tomar ninguna clase de suplemento farmacológico.
No obstante, tampoco rechaza la ingesta de algunos preparados que agilizan el metabolismo cerebral y que no producen dependencia ni hábito, que “se pueden conseguir sin receta y no tienen ninguna contraindicación”, aclara el bioquímico.

Sin embargo, para que este tipo de medicamentos hagan efecto deben comenzar a tomarse con cierta antelación, según asegura Pintor: “Los resultados se consiguen con periodos de tratamiento de semanas y no a corto plazo”.

Y es que la cuestión de medicarse para estudiar, en ocasiones, va más allá de la simple toma de vitaminas que refuerzan el estado de ánimo. Las anfetaminas o su versión comercial Katovit, aquellas pastillas naranjas chatas, rulaban en residencias y pasillos de facultades durante muchos años. Originalmente, este medicamento “se diseñó para personas que estaban flojas y personas mayores”, asegura Pintor, y se vendía sin receta. En 2001, Katovit fue retirado del mercado.

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